
Pese al uso que se le da, a la cantidad de kilómetros que cubre y al servicio que brinda, la red ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) española no ha logrado un grado de uso por pasajeros mínimo para alcanzar el umbral de la rentabilidad, estimado en entre 6,5 y 8 millones de viajeros.
Al menos así lo explica un informe realizado por el RACC que, además, sugiere realizar un “alto en el camino” de la inversión en AVE de manera de poder “plantearse si conviene continuar con un proyecto que a día de hoy muestra su falta de sostenibilidad, sobre todo en el actual contexto económico”.
Es que, según detallan, “se ha llegado al límite de sostenibilidad de las finanzas públicas dada la situación económica del país”, por lo que “no se pueden seguir malgastando los recursos públicos”. Porque ahora es momento de detenerse, mirar hacia atrás, evaluar lo hecho y mirar hacia adelante, para plantear una estrategia inteligente y que beneficie a todos.
El informe habla así de “esfuerzo inversor sin precedentes en la historia económica contemporánea del país” que convertirá a España en el país de la OCDE con la red AVE más extensa, y el segundo del mundo tras China.
De todos modos, pese a ello y a la “satisfacción” de los usuarios, todo eso “no ha tenido un paralelismo en los ingresos obtenidos por las líneas en explotación, claramente insuficientes, no ya para cubrir los costes de construcción de la infraestructura, sino los de explotación, incluida la amortización de los trenes”.
Por tal motivo, se sugiere detenerse, pensar, evaluar y, luego, ver cómo se sigue adelante.
Vía | La Vanguardia
Foto | Flickr de Daniel García Peris








